Por:
Lorena Tapia Wan, Lino Peralta Bustamante y Noelia Orrego Mora
En este mundo moderno, tecnológico y computarizado, caracterizado por la vida acelerada, donde la globalización ha remarcado el avance de los países en distintas formas, es un hecho que los medios de comunicación masiva han adquirido una gran importancia en el presente siglo, sobre todo la televisión, ya que es el medio que más influye en la sociedad, especialmente en los niños a nivel de conducta imitativa, debido a que es más accesible y esta presente en la mayor parte de los hogares.
El problema desde una perspectiva general y amplia es la influencia de los medios de comunicación, en este caso la televisión, en los niños. Sin embargo, cabe resaltar desde un punto de vista más especifico, que este problema abarca diversos aspectos e interrogantes, que van desde qué programas son los que tienen mayor audiencia hasta cuales son las consecuencias en la conducta y percepción de la realidad del niño, además de las causas de porqué el niño se refugia en la televisión, en vez de ocupar su tiempo en actividades mucho más productivas que le permitan desarrollarse de manera integral.
La mayoría de los niños y adolescentes ven, en promedio, 3 horas de televisión por día, sin contar el tiempo dedicado a los videojuegos. Esto quiere decir, que para cuando nuestros hijos hayan terminado la escuela secundaria, habrá pasado 3 años enteros de su vida viendo televisión.
La televisión ejerce influencias positivas y negativas, de acuerdo con el tipo de programas que los niños ven. Los programas educativos destinados a niños mayores de 3 años han demostrado mejorar áreas como el vocabulario y los conocimientos en general.
También, pueden promover conductas sociales positivas como el altruismo, la solidaridad, etc. Sin embargo, existen efectos negativos que provienen de la exposición a conductas agresivas, de violencia, a situaciones vinculadas al sexo y al uso de alcohol, tabaco y drogas. Cabe señalar que muchos de estos contenidos no favorables aparecen en el horario de "protección al menor".
Los niños entre 4 y 12 años pasan al año 960 horas en el colegio: prácticamente las mismas horas que ante el televisor.
En España, 750.000 niños ven TV después de las 10 de la noche y 20.000 después de las 00:00.
Del tiempo total que pasan los niños viendo televisión solamente un 25% corresponde a programas infantiles.
Dos de cada tres padres españoles reconocen abiertamente a los encuestadotes del CIS que no controlan lo que ve sus hijos.
Sólo el 30 por ciento de los padres españoles ven siempre o casi siempre la TV con sus hijos.
El 31,3% de los niños entre 4 y 12 años tienen televisor en sus cuartos.
Según algunas publicaciones del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, la violencia expuesta en la televisión lleva al niño a desarrollar conductas agresivas. Gran parte de esas conductas son aprendidas a través de la observación y retenidas por largos espacios de tiempo.
La TV surte efecto en las áreas emocionales del niño. Influye en sus intereses y motivaciones, y en su formación integral. Cuanto más violencia vea el niño en la tele, menos sensibilidad emocional él tendrá ante la violencia, y pasará a usar la agresión como respuesta a las situaciones conflictivas.
Aparte de eso la observación de escenas de dolor, horror y sufrimiento resulta en sentimientos que son descargados en forma continua durante o después de la observación de programas de contenido violento. De contenidos violentos se pueden llamar a las escenas que impliquen la destrucción, lesiones o daño (físico y/o psicológico) a personas, animales o cosas. La acción de los actores, los movimientos de la cámara, el ritmo del montaje y el desarrollo de la escena de violencia constituyen una desproporcionada fuerza de impacto en la televisión, hasta el punto de que, en mayor o menor grado, se pueda tomar por real lo ficticio.
Es realmente preocupante que cada vez los niños pasan más tiempo delante de la televisión. De hecho, la televisión en España se ha convertido en la primera alternativa de ocio infantil: el 30% de los niños, según una investigación del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universidad de Valencia, afirma que lo primero que hacen nada más llegar a casa es encender la televisión, un porcentaje que queda muy por encima de los que escuchan música (13,1%), leen (10,9%), o juegan con sus hermanos o amigos (18,8%).
Esto se debe a que los medios de comunicación masivos han adquirido gran importancia en el presente siglo, sobre todo la televisión, es ella que genera influencia en toda la sociedad, especialmente en los niños menores de doce años, a nivel de conducta imitativa. El niño en dicha edad, según Debesse, se organiza en su nueva estructura mental y por tanto es, la edad del "saber", la edad de la "razón", la edad "social" y, por último, la edad "activa".
Analizando el problemas desde una perspectiva nacional encontramos que las distracciones que tiene el niño peruano menor de doce años, luego que culmina su actividad en el colegio, son muy limitadas y, por qué no decirlo casi nulas, debido a que no se cuenta con la cantidad necesaria de instituciones que ofrezcan al niño la posibilidad de desarrollar libremente sus inquietudes de tipo artísticas, deportivas o de otro interés que surjan en él, por ello habrá que aceptar como alternativa al llegar a su hogar, si desea distraerse, VER TELEVISION, la que ofrece escaso repertorio infantil, expone programas nada convenientes a su edad o madurez.
La televisión, además de pecar con programas pobres en lo que a niños se refiere, incluye gran porcentaje de programas incompatibles a la realidad peruana, por ser de procedencia extranjera. Así lo confirman estudios hechos sobre la materia por organismos internacionales. Estudios de la UNESCO hacen referencia a la estructura de programas de televisión en los distintos países de América Latina. "En Perú, al menos la mitad de los programas vienen del exterior, de los cuales el 80% han sido producidos en los Estados Unidos de Norteamérica, México y Brasil; así pues, dos tercios, aproximadamente, de las emisiones peruanas se componen de programas extranjeros"
En suma, el propósito de la investigación es responder a la interrogante sobre la influencia de la televisión en los niños y niñas.
Los dibujos animados es otra forma de aprendizaje en la que le niño puede aprender normas, conceptos y actitudes de sus héroes favoritos. Es función de los padres regular esta información para poder educar en buenos valores.
Si el niño ve dibujos violentos, no podemos esperar que se comporte tranquilo, actuará por imitación y ejecutará los movimientos de su héroe. Tengamos en cuenta que el héroe siempre es el que consigue cosas que los demás no podemos conseguir, por eso es héroe y por eso es idolatrado.
Un dibujo animado que, se difunde en horarios para el menor, cuando por su contenido debe ser sólo para adultos, es el programa de “Los Simpsons”, éste contiene con cierta frecuencia un alto índice de violencia, como: maltratar a los niños, peleas callejeras entre jóvenes, el lanzamiento de una persona a un abismo, agresiones entre compañeros de una misma aula y un sin número de agresiones verbales
lunes, 15 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario