Autor: Julio Cesar Castillo Chumacero

En la comisaría Mesones Muro, una de las mas eficientes del peligroso norte Chiclayano, habían muchos de los mejores guardianes del orden, reconocidos por su valor y firmeza, entre ellos estaba Juan, un honrado, valiente, amable y muy respetuoso policía.
Un domingo el capitán Roberto Zaens, nuevo en la comisaria, le encarga una muy difícil y arriesgada tarea para Juan diciéndole “brigadier Juan tengo un trabajo para usted”; “a sus ordenes mi capitán” le responde Juan; “necesito que esta noche vigile la calle Juan Carlos Calderón, hay una posible guerra de pandillas” ordenó el Zaens; “¡Como usted diga mi capitán!, pero señor esa calle es muy peligrosa cuantos iremos” opinó Juan; “Lamentablemente es domingo y ya no queda nadie en la Comisaria” culminó el Capitán.
Después de recibir la noticia, Juan tenía dos cosas en la mente, la primera, sabía que por ser un buen policía tenía muchos enemigos en las calles que solo esperaban una oportunidad así para vengarse y la otra era la duda de no saber las razones por la cual ese capitán le da esa misión casi suicida.
A pesar de todo Juan como un excelente policía se arma de valor, inspirado e incentivado por una gran convicción que le daba fuerza, el tener la ley a su lado, Dios y su placa, era un autentico policía, de los cuales tal vez ya no halla.
Al salir de la comisaria, acude a rezar a la santa rosita de Lima que estaba al costado de la comisaria, pide por su salud y que todo le valla bien esa noche.
Al llegar a la calle se percata del ambiente cargado de de misterio, soledad, el aire era frio, la calle oscura, debido a que todos los postes de luz estaban malogrados, las casas de la calle parecían vacías, “una calle fantasma”, realmente escalofriante. Las esquinas estaban repletas de basura, ya que el carro recolector ni siquiera pasa por esa calle, el olor era espantoso y bultos difíciles de distinguir en la oscuridad.
En la oscuridad de la noche, donde el único rayo de luz opaco era brindado por la luna, el se preguntaba con razón, ¿que hacia un policía solo en una calle olvidada?, se dio cuenta de todo el problema que tienen muchas calles olvidadas de la ciudad, donde la misma policía se olvida que existen.
En seguida escucha un grito en una de las esquinas mas alejada, acude corriendo y se topa con una escena terrible…….Una niña de aparentes 14 años estaba siendo ultrajada por 3 tipos en visible estado toxicológico( drogados), en seguida se percataron de la presencia de Juan, y uno de ellos de inmediato saca una pistola, Juan se percata de las intensiones del drogadicto y enseguida se mueve , pero el drogadicto dispara, debido a la oscuridad de la calle y al estado del delincuente, no logra acertarle, Juan aprovecha esa circunstancia para acercarse con cautela a robarle el arma y golpearlo, en el momento que lo golpea, se escucha otro disparo, Juan se vuelve hacia el sonido de la bala, enseguida ve que alguien pequeño se desploma delante de el, era la niña que se desplomaba, la niña lo había salvado del disparo del otro cómplice….
Juan, recibe el cuerpo golpeado de la pequeña, sangraba mucho, en ese momento el saca su pistola, no le importaron las consecuencias y les dispara a los otros dos delincuentes, el con una preparación avanzada en disparo y ataque cuerpo a cuerpo, le da a uno en la pierna y a otro en el hombro, de inmediato acude a darle primeros auxilios a la pequeña, saca su teléfono celular y llama una ambulancia, la cual no podía llegar hasta su posición, le informaron que la ambulancia lo estaría esperando casi 8 cuadras de distancia, no pierde tiempo y lleva a la niña en sus brazos, camina “casi corriendo” 8 delirantes cuadras, donde cada minuto que pasaba para la niña era la disminución de sus posibilidades de vida.
El enfermero al divisar la sombra de un policía acercándose, abre la puerta de la ambulancia, a la llegada del policía se percata de la cara llena de llanto de este, en ese momento el enfermero toma el pulso de la niña, y la cara de desgracia y desilusión también se apodero de el, la pequeña había muerto…..
Pero la justicia no es solo para la afectada, Juan tenia que regresar por esos salvajes para que también lo lleve la ambulancia, al llegar a lugar se acordó que por la conmoción de la niña no los había esposado, los delincuentes se había escapa.
Trata de seguir lo rastros de sangre, pero en esa oscuridad es casi imposible, en seguida escucha ruidos al final de la calle, se acerca con cautela, ya no seria sorprendido de nuevo, con su pistola en la mano logra ver un grupo de al menos 12 personas acercándose a el, al darse cuenta de esto emprende el retroceso a toda prisa, pero era tarde los tipos ya estaban cerca de el, al parecer era la temida banda que atormentaba toda la ciudad “Los Micos”, al ver que no llegaría muy lejos si corría decide meterse a una casa y llamar apoyo.
Intenta entrar en una casa, pero nadie atendía la puerta, se sube por unas rejas y logra entrar por una ventana a una de las casa de esa calle, al estar adentro saca su teléfono celular y llama a su comisaria, eran las 3 am, pero nadie le respondía, la banda de delincuentes disparaba desde afuera de la casa, mientras otros intentaban entrar subiendo las rejas, al pasar la reja y entrar por la ventada Juan seria acribillado inevitablemente, pero algo milagroso sucedió en ese momento, al pasar la reja ese grupo de delincuentes, una manada de casi 13 perros salió a al ataque, perros que a Juan no llegaron en ningún momento cuando se encontraba ahí. Los delincuentes intentaron regresar pero los enormes perros no los dejaron, los demás delincuentes tendría que ver otra forma de entrar, esto le daría mas tiempo a Juan.
Juan decide adentrarse en la enorme casa, era muy bella, los cuadros indicaban que era un casa ya muy antigua, la sala estaba adornada por esculturas de ángeles, las escaleras alfombradas de color rojo y una gran imagen de Jesús en la pared central.
Juan se queda observando detenidamente la imagen, hasta que escucha mas disparos, regresa a ver desde la ventana, y observa que estos tipos estaban matando todos los perros a balazos.
Se asusta y corre hacia el segundo piso de la casa, los delincuentes logran entrar, se dieron cuenta de la cantidad de objetos valiosos que había en esa casa, pero no deciden robarla hasta matar a Juan, Juan se había escondido un una de las habitaciones del fondo de la casa.
Los delincuentes empiezan a revisar una a una las habitaciones, hasta llegar a la puerta de la habitación en donde Juan se había escondido, al escucharse el ruido del forcejeo de la cerradura enseguida le acompañan gritos desde afuera.
Juan sale de la habitación intrigado por lo que había pasado, el por que de los gritos, y el por que los delincuentes no llegaron a entrar a la ultima habitación, no había rastro de ellos en la casa, al llegar a la sala y ver la pared central observa una escena muy extraña, al costado de la imagen de Jesús, había otra imagen, parecía el infierno, y todos los delincuentes que lo habían estado persiguiendo estaban plasmados en esa pintura, Juan no lo podía creer, hasta que ve a los 13 perros lamiéndole las manos y enseguida rodearon la imagen de Jesús, en ese momento Juan agradeció por el milagro.
Nunca más se supo de los delincuentes, y para todos fue un misterio, la niña reaccionó en la ambulancia antes de llegar al hospital además ahora ese barrio se volvió prospero y transitado.
Sobre la casa se supo que era la de un sacerdote franciscano que ya había muerto hace ya casi medio siglo.
Actualmente Juan ama mas que nunca su trabajo, fue condecorado por salvar a la niña, sabe que vivió una experiencia que por mas que les confesó a sus compañeros de en la comisaria nunca nadie le creyó en realidad, es un policía mucho mas correcto y mas creyente que nunca, por que solo en su corazón esta los verdaderos sentimientos que atravesó al vivir esa experiencia.
Juan sabe que toda la delincuencia jamás será erradicada por completo pero que de una u otra manera las malas acciones en este mundo se pagan y que el brazo de la ley llega ya sea en este mundo o en otro.
También se sabe que la comisaria recibe cada año nuevo reclutas que siguiendo el ejemplo de Juan tratan de convertir a la ciudad, el país y el mundo un mejor lugar para vivir.En memoria a: Maria Rojas (La niña que esa noche Juan salvó)...

En la comisaría Mesones Muro, una de las mas eficientes del peligroso norte Chiclayano, habían muchos de los mejores guardianes del orden, reconocidos por su valor y firmeza, entre ellos estaba Juan, un honrado, valiente, amable y muy respetuoso policía.
Un domingo el capitán Roberto Zaens, nuevo en la comisaria, le encarga una muy difícil y arriesgada tarea para Juan diciéndole “brigadier Juan tengo un trabajo para usted”; “a sus ordenes mi capitán” le responde Juan; “necesito que esta noche vigile la calle Juan Carlos Calderón, hay una posible guerra de pandillas” ordenó el Zaens; “¡Como usted diga mi capitán!, pero señor esa calle es muy peligrosa cuantos iremos” opinó Juan; “Lamentablemente es domingo y ya no queda nadie en la Comisaria” culminó el Capitán.
Después de recibir la noticia, Juan tenía dos cosas en la mente, la primera, sabía que por ser un buen policía tenía muchos enemigos en las calles que solo esperaban una oportunidad así para vengarse y la otra era la duda de no saber las razones por la cual ese capitán le da esa misión casi suicida.
A pesar de todo Juan como un excelente policía se arma de valor, inspirado e incentivado por una gran convicción que le daba fuerza, el tener la ley a su lado, Dios y su placa, era un autentico policía, de los cuales tal vez ya no halla.
Al salir de la comisaria, acude a rezar a la santa rosita de Lima que estaba al costado de la comisaria, pide por su salud y que todo le valla bien esa noche.
Al llegar a la calle se percata del ambiente cargado de de misterio, soledad, el aire era frio, la calle oscura, debido a que todos los postes de luz estaban malogrados, las casas de la calle parecían vacías, “una calle fantasma”, realmente escalofriante. Las esquinas estaban repletas de basura, ya que el carro recolector ni siquiera pasa por esa calle, el olor era espantoso y bultos difíciles de distinguir en la oscuridad.
En la oscuridad de la noche, donde el único rayo de luz opaco era brindado por la luna, el se preguntaba con razón, ¿que hacia un policía solo en una calle olvidada?, se dio cuenta de todo el problema que tienen muchas calles olvidadas de la ciudad, donde la misma policía se olvida que existen.
En seguida escucha un grito en una de las esquinas mas alejada, acude corriendo y se topa con una escena terrible…….Una niña de aparentes 14 años estaba siendo ultrajada por 3 tipos en visible estado toxicológico( drogados), en seguida se percataron de la presencia de Juan, y uno de ellos de inmediato saca una pistola, Juan se percata de las intensiones del drogadicto y enseguida se mueve , pero el drogadicto dispara, debido a la oscuridad de la calle y al estado del delincuente, no logra acertarle, Juan aprovecha esa circunstancia para acercarse con cautela a robarle el arma y golpearlo, en el momento que lo golpea, se escucha otro disparo, Juan se vuelve hacia el sonido de la bala, enseguida ve que alguien pequeño se desploma delante de el, era la niña que se desplomaba, la niña lo había salvado del disparo del otro cómplice….
Juan, recibe el cuerpo golpeado de la pequeña, sangraba mucho, en ese momento el saca su pistola, no le importaron las consecuencias y les dispara a los otros dos delincuentes, el con una preparación avanzada en disparo y ataque cuerpo a cuerpo, le da a uno en la pierna y a otro en el hombro, de inmediato acude a darle primeros auxilios a la pequeña, saca su teléfono celular y llama una ambulancia, la cual no podía llegar hasta su posición, le informaron que la ambulancia lo estaría esperando casi 8 cuadras de distancia, no pierde tiempo y lleva a la niña en sus brazos, camina “casi corriendo” 8 delirantes cuadras, donde cada minuto que pasaba para la niña era la disminución de sus posibilidades de vida.
El enfermero al divisar la sombra de un policía acercándose, abre la puerta de la ambulancia, a la llegada del policía se percata de la cara llena de llanto de este, en ese momento el enfermero toma el pulso de la niña, y la cara de desgracia y desilusión también se apodero de el, la pequeña había muerto…..
Pero la justicia no es solo para la afectada, Juan tenia que regresar por esos salvajes para que también lo lleve la ambulancia, al llegar a lugar se acordó que por la conmoción de la niña no los había esposado, los delincuentes se había escapa.
Trata de seguir lo rastros de sangre, pero en esa oscuridad es casi imposible, en seguida escucha ruidos al final de la calle, se acerca con cautela, ya no seria sorprendido de nuevo, con su pistola en la mano logra ver un grupo de al menos 12 personas acercándose a el, al darse cuenta de esto emprende el retroceso a toda prisa, pero era tarde los tipos ya estaban cerca de el, al parecer era la temida banda que atormentaba toda la ciudad “Los Micos”, al ver que no llegaría muy lejos si corría decide meterse a una casa y llamar apoyo.
Intenta entrar en una casa, pero nadie atendía la puerta, se sube por unas rejas y logra entrar por una ventana a una de las casa de esa calle, al estar adentro saca su teléfono celular y llama a su comisaria, eran las 3 am, pero nadie le respondía, la banda de delincuentes disparaba desde afuera de la casa, mientras otros intentaban entrar subiendo las rejas, al pasar la reja y entrar por la ventada Juan seria acribillado inevitablemente, pero algo milagroso sucedió en ese momento, al pasar la reja ese grupo de delincuentes, una manada de casi 13 perros salió a al ataque, perros que a Juan no llegaron en ningún momento cuando se encontraba ahí. Los delincuentes intentaron regresar pero los enormes perros no los dejaron, los demás delincuentes tendría que ver otra forma de entrar, esto le daría mas tiempo a Juan.
Juan decide adentrarse en la enorme casa, era muy bella, los cuadros indicaban que era un casa ya muy antigua, la sala estaba adornada por esculturas de ángeles, las escaleras alfombradas de color rojo y una gran imagen de Jesús en la pared central.
Juan se queda observando detenidamente la imagen, hasta que escucha mas disparos, regresa a ver desde la ventana, y observa que estos tipos estaban matando todos los perros a balazos.
Se asusta y corre hacia el segundo piso de la casa, los delincuentes logran entrar, se dieron cuenta de la cantidad de objetos valiosos que había en esa casa, pero no deciden robarla hasta matar a Juan, Juan se había escondido un una de las habitaciones del fondo de la casa.
Los delincuentes empiezan a revisar una a una las habitaciones, hasta llegar a la puerta de la habitación en donde Juan se había escondido, al escucharse el ruido del forcejeo de la cerradura enseguida le acompañan gritos desde afuera.
Juan sale de la habitación intrigado por lo que había pasado, el por que de los gritos, y el por que los delincuentes no llegaron a entrar a la ultima habitación, no había rastro de ellos en la casa, al llegar a la sala y ver la pared central observa una escena muy extraña, al costado de la imagen de Jesús, había otra imagen, parecía el infierno, y todos los delincuentes que lo habían estado persiguiendo estaban plasmados en esa pintura, Juan no lo podía creer, hasta que ve a los 13 perros lamiéndole las manos y enseguida rodearon la imagen de Jesús, en ese momento Juan agradeció por el milagro.
Nunca más se supo de los delincuentes, y para todos fue un misterio, la niña reaccionó en la ambulancia antes de llegar al hospital además ahora ese barrio se volvió prospero y transitado.
Sobre la casa se supo que era la de un sacerdote franciscano que ya había muerto hace ya casi medio siglo.
Actualmente Juan ama mas que nunca su trabajo, fue condecorado por salvar a la niña, sabe que vivió una experiencia que por mas que les confesó a sus compañeros de en la comisaria nunca nadie le creyó en realidad, es un policía mucho mas correcto y mas creyente que nunca, por que solo en su corazón esta los verdaderos sentimientos que atravesó al vivir esa experiencia.
Juan sabe que toda la delincuencia jamás será erradicada por completo pero que de una u otra manera las malas acciones en este mundo se pagan y que el brazo de la ley llega ya sea en este mundo o en otro.
También se sabe que la comisaria recibe cada año nuevo reclutas que siguiendo el ejemplo de Juan tratan de convertir a la ciudad, el país y el mundo un mejor lugar para vivir.En memoria a: Maria Rojas (La niña que esa noche Juan salvó)...

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