Por:
Marco Burga Quenema
(Texto argumentativo)

El periodismo amarillista debe desaparecer de los medios de comunicación peruanos, por que denigra la dignidad humana.
Este periodismo ya lo vemos hace muchos años, y siempre es lo mismo no hay algo nuevo, tan solo son chismes, rumores, difamaciones y calumnias. Esto viene desde el siglo pasado y no ha cesado en su intento de “desculturizar al Perú”. La publicación de noticias poco relevantes no contribuye a crear una sana cultura informativa, por el contrario, a veces incluso insta a la violencia y la falta de moral.
Lo dejaremos al “gusto del público” suele ser la justificación de los directores de medios para difundir cualquier clase de mensajes. Desde luego, solo consideran los rasgos de ese “gusto” que son mas funcionales al negocio y, muchas veces, olvidan los que pueden ser mas funcionales al bien común.
Otro de los argumentos fuertes y severos en contra de aquélla forma de hacer periodismo es que se pierde la ética profesional del comunicador, simplemente por hacer este tipo de notas, y burlarse muchas veces del público con esas noticias que llaman “calientitas”, lo único que les interesa es vender, ya sea sacando sus titulares, con chicas desnudas: “marido de artista cómica aboyó y desfiguro rostro”… “por afanar a mariposa le cortan el cacharro.
Eso es tan solo por obtener más popularidad, jugando así con las personas y su privacidad. No teniendo ningún tipo de interés social, ni educativo; tan solo noticias sin relevancia, teniendo un contenido lleno de puras tonterías.
Este tipo de periodismo no da nada bueno ala sociedad, y educación de los niños, que crecen con esta imagen, de chicas semi desnudas y abordando una mentalidad diferente a los jóvenes. Ante lo social es denigrante, las noticias políticas que son de importancia nacional, lo convierten a burla y en algunos casos cambiando lo dicho.
Tan solo a los redactores de estos diarios solo les interesa sus: horóscopos, los juegos y los chismes calientitos del espectáculo, ya sea nacional o internacional.
Perdiendo todo tipo de credibilidad en las noticias lanzadas, y los ampays de los que se hacen conocidos sus titulares, dando a conocer a gente del ámbito del espectáculo y su vida privada, y en varias oportunidades sacando del anonimato a personas que no interesan al público ni ala sociedad.
En consecuencia, como hombres críticos debemos dar un cambio radical a este tipo de diarios, censurar este tipo de periodismo sensacionalista, y lo más importante, que los nuevos comunicadores sociales, no entren a este mundo de denigración y falta de ética profesional.
Marco Burga Quenema
(Texto argumentativo)

El periodismo amarillista debe desaparecer de los medios de comunicación peruanos, por que denigra la dignidad humana.
Este periodismo ya lo vemos hace muchos años, y siempre es lo mismo no hay algo nuevo, tan solo son chismes, rumores, difamaciones y calumnias. Esto viene desde el siglo pasado y no ha cesado en su intento de “desculturizar al Perú”. La publicación de noticias poco relevantes no contribuye a crear una sana cultura informativa, por el contrario, a veces incluso insta a la violencia y la falta de moral.
Lo dejaremos al “gusto del público” suele ser la justificación de los directores de medios para difundir cualquier clase de mensajes. Desde luego, solo consideran los rasgos de ese “gusto” que son mas funcionales al negocio y, muchas veces, olvidan los que pueden ser mas funcionales al bien común.
Otro de los argumentos fuertes y severos en contra de aquélla forma de hacer periodismo es que se pierde la ética profesional del comunicador, simplemente por hacer este tipo de notas, y burlarse muchas veces del público con esas noticias que llaman “calientitas”, lo único que les interesa es vender, ya sea sacando sus titulares, con chicas desnudas: “marido de artista cómica aboyó y desfiguro rostro”… “por afanar a mariposa le cortan el cacharro.
Eso es tan solo por obtener más popularidad, jugando así con las personas y su privacidad. No teniendo ningún tipo de interés social, ni educativo; tan solo noticias sin relevancia, teniendo un contenido lleno de puras tonterías.
Este tipo de periodismo no da nada bueno ala sociedad, y educación de los niños, que crecen con esta imagen, de chicas semi desnudas y abordando una mentalidad diferente a los jóvenes. Ante lo social es denigrante, las noticias políticas que son de importancia nacional, lo convierten a burla y en algunos casos cambiando lo dicho.
Tan solo a los redactores de estos diarios solo les interesa sus: horóscopos, los juegos y los chismes calientitos del espectáculo, ya sea nacional o internacional.
Perdiendo todo tipo de credibilidad en las noticias lanzadas, y los ampays de los que se hacen conocidos sus titulares, dando a conocer a gente del ámbito del espectáculo y su vida privada, y en varias oportunidades sacando del anonimato a personas que no interesan al público ni ala sociedad.
En consecuencia, como hombres críticos debemos dar un cambio radical a este tipo de diarios, censurar este tipo de periodismo sensacionalista, y lo más importante, que los nuevos comunicadores sociales, no entren a este mundo de denigración y falta de ética profesional.

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